“Cuando la escuadra actúa, aunque el Estado se duerma”
Por un Hermano con polvo en el mandil y fe en los hechos
🗣️ “¿Dónde está el gobierno?”
Buena pregunta.
A veces parece que está… pero en otro plano astral.
Especialmente cuando se trata de educación de calidad, salud digna, derechos humanos, atención a migrantes o comunidades vulnerables.
Ahí, donde debería estar presente con toda su estructura, su presupuesto y su supuesta vocación de servicio… solo hay silencio, burocracia, y una nota que dice: “Estamos haciendo lo que podemos” (Spoiler: no están haciendo nada).
¿Y entonces quién aparece?
Ah, los de siempre: las ONGs.
🕊️ El lado luminoso del caos institucional
Mucha gente no lo sabe —porque no sale en noticieros ni en TikToks con coreografía—, pero en las sombras de la indiferencia gubernamental existen organizaciones civiles, fundaciones, proyectos comunitarios y refugios que sí hacen el trabajo.
Y sorpresa: muchas de ellas fueron fundadas o inspiradas por masones.
Masones de carne y hueso.
De los que se arremangan la camisa, no del tipo que se toma selfies con el mandil puesto para la campaña electoral.
🏥 ¿Qué hacen estas ONGs discretamente masónicas?
-
Escuelas rurales que alfabetizan donde el gobierno ni manda pizarrón.
-
Clínicas comunitarias donde no hay doctores, pero sí compasión.
-
Refugios para mujeres, migrantes, niños en situación de calle o ancianos olvidados.
-
Proyectos de agricultura sostenible, bibliotecas móviles, brigadas de salud, talleres de oficios, defensa de derechos humanos…
Y todo sin alfombra roja, sin spots publicitarios y, por supuesto, sin robarse el presupuesto.
No lo hacen “por fama”.
Lo hacen porque siguen creyendo en la dignidad humana, en el deber, y en eso tan anticuado que se llama servicio desinteresado.
🧭 ¿Masónicos? ¿En serio?
Sí. Pero no con estandartes, ni mandiles, ni columnas.
Muchos masones (y exmasones con vocación activa) han fundado o apoyado organizaciones sociales con principios que nacieron en el Templo:
-
Libertad de pensamiento
-
Igualdad de trato
-
Fraternidad con hechos, no discursos
-
Educación como herramienta de liberación
-
Salud como derecho, no privilegio
-
Justicia sin membrete político
No gritan “¡GADU nos guía!” porque están muy ocupados cargando cajas, firmando oficios, atendiendo personas o buscando donadores de medicinas.
🕳️ ¿El único problema?
Son tan discretos… que nadie sabe que existen.
Ni siquiera los beneficiados.
Y eso, aunque parezca virtud (¡ay, la humildad masónica!), también es una tragedia. Porque:
-
El bien que no se ve, no se contagia.
-
El ejemplo que no se comparte, se pierde.
-
Y en tiempos donde el narcisismo tiene canal de YouTube, la acción silenciosa se diluye.
No pedimos que salgan bailando con logos de escuadra y compás.
Pero un poquito de visibilidad tampoco está mal, ¿no?
Porque si algo necesita este mundo, es menos ruido político y más acción con propósito.
⚖️ Y mientras tanto, el gobierno…
Ahí está.
Haciendo promesas.
Cortando listones de obras que no construyó.
Anunciando políticas que nunca aplicará.
Echándole la culpa a la administración anterior (incluso si ya van tres sexenios de diferencia).
Mientras tanto, las ONGs con alma masónica siguen picando piedra. Literalmente.
🔚 Cierre de Taller (con compás en mano y sarcasmo en la mirada)
Así que la próxima vez que alguien diga:
“La masonería ya no hace nada por la sociedad…”
Respira hondo.
Sonríe.
Y dile:
“Tienes razón. No hace nada... de lo que veas en televisión.”
Pero si vas a un albergue, a una biblioteca rural, a un dispensario comunitario o a una escuela perdida en la montaña,
y ves a alguien trabajando con el corazón en silencio y la mirada fija en el deber…
pregúntale discretamente si no ha pasado por un Templo alguna vez.
Porque aunque no lo diga…
la escuadra en su alma ya te habrá respondido.
Comentarios
Publicar un comentario