ENTRE LA SOBERANÍA, LA CRISIS GLOBAL Y EL NUEVO ORDEN DEL PODER
México en 2026 no vive solamente una transición política. Vive una batalla por su identidad. Y en medio de polarización, redes sociales convertidas en trincheras ideológicas, presión económica internacional y una guerra mediática permanente, la figura del masón vuelve a aparecer como símbolo incómodo dentro del debate político nacional.
No porque exista una conspiración secreta controlándolo todo, como repiten los discursos simplistas de internet, sino porque históricamente la masonería ha estado vinculada al pensamiento crítico, al liberalismo social, a la defensa de la soberanía y a la construcción del Estado mexicano.
Porque la política mexicana moderna parece atrapada entre dos extremos:
- el viejo modelo neoliberal subordinado al poder económico internacional,
- y un nuevo modelo nacionalista que intenta recuperar control económico, energético y político para el Estado mexicano.
Las élites tradicionales perdieron gran parte del control cultural que tuvieron durante décadas. Antes controlaban televisión, periódicos, universidades, organismos y discurso político. Hoy enfrentan un país más polarizado, más desconfiado y más consciente de cómo operaron históricamente las redes de poder económico.
Y ahí es donde muchos masones contemporáneos observan con preocupación el comportamiento de ciertos sectores políticos que parecen más alineados con agendas internacionales que con las necesidades reales del pueblo mexicano.
Porque cuando políticos mexicanos hablan más para Washington que para México, algo profundamente grave sucede.
Un masón de visión nacional entiende que ningún país sobrevive entregando:
- energía,
- narrativa,
- economía,
- cultura,
- seguridad,
- ni decisiones estratégicas.
La masonería filosófica —al menos en teoría— debería estar del lado de la razón, la soberanía y la construcción social. No del lado del sometimiento político ni del corporativismo internacional.
En 2026 México enfrenta un escenario delicado:
- presión de Estados Unidos por seguridad y comercio,
- conflictos económicos globales,
- reconfiguración geopolítica,
- guerra digital,
- manipulación mediática,
- y una sociedad cansada de corrupción histórica.
.jpeg)
Comentarios
Publicar un comentario